La Virgen Peregrina ha tocado muchos corazones en Texas. Cada visita es un encuentro único con la ternura de Dios y el amor de Nuestra Madre. Aquí compartimos algunos testimonios de fe, consuelo y esperanza que han surgido durante Su caminar.
“¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?” Estas palabras siguen resonando en cada testimonio.